Museo Arqueológico Municipal

Fundado en 1943, se edificada sobre una necrópolis tardorromana descubierta en en 1967. En su interior se puede contemplar este importante yacimiento, rodeado de las dos plantas que albergan las colecciones que el museo exhibe en la actualidad. Su interés radica tanto en la variedad de sepulturas que contiene como en los momentos cronológicos hasta los que llega su uso, finales del siglo IV o principios del V coincidiendo con la implantación del cristianismo.


Museo de Arqueología Marítima

La inauguración oficial tuvo lugar en 1982, coincidiendo con el VI Congreso Internacional de Arqueología Submarina, del que fue sede.
El Museo, a través de sus salas de exposición, trata de mostrar la riqueza de nuestro Patrimonio Arqueológico Subacuático, así como su importancia como testimonio de la Historia Marítima de la Antiguedad, del comercio y tráfico marítimo, y de las relaciones económicas y sociales ligadas al mismo. Los objetos expuestos proceden del medio subacuático, bien de excavaciones y prospecciones arqueológicas, realizadas en su mayoría por el Centro Nacional de

Investigaciones Arqueológicas Su
bmarinas, bien de recuperaciones o hallazgos fortuitos. Asimismo se exponen piezas de arquitectura naval, y maquetas y documentos iconográficos que ilustran diferentes tipos de embarcaciones, desde época fenicia al siglo XVIII. Estos objetos y documentos se distribuyen en 4 áreas.
Horario de Visitas: de 10,00 a 15 horas de martes a domingo. Lunes y festivos cerrado.


Muralla Púnica

La muralla se construyóhacia el 227 a.C. según modelos de fortificación helenísticos, muy difundidos por todo el Mediterráneo central. Se compone de dos muros paralelos construidos con grandes bloques de arenisca que, en algunos lugares, llegan a alcanzar una altura de más de tres metros. Fue descubierta en 1989 y pertenecía al cierre de la fortificación que se encontraba en el único lugar de entrada por tierra a la ciudad (el Istmo), entre el monte San José y Despeñaperros.
Esta construcción es uno de los vestigios más importantes de la época cartaginesa en la Peninsula Ibérica.
Horario de Visitas: Invierno de 10:00 a 14:00 h y 15:00 a 18:30 h. Verano de 10:00 a 14:00 h y 17:00 a 21:00 h

Calzada Romana
Calle del Duque
Este yacimiento fue descubierto en el año 1971 y se encuentra en propiedad del terreno de la CAM ubicada en el nº 29. Fue excavado y acondicionado por el arquitecto D. Pedro A. San Martín Moro.

Data de entre mediados del siglo I a. C. hasta el siglo II d. C.y presenta en el centro un tramo de calzada romana orientado norte-sur y pavimentado con grandes losas. Perfectamente urbanizado cuenta con aceras laterales y una canalización subterránea de evacuación de aguas residuales de las construcciones adyacentes.
Dispuestos a ambos lados de la calle se encuentran las fachadas de las viviendas con sus umbrales de caliza gris, en los que se aprecian las muestras de anclaje de las puertas, el interior de las mismas está compartimentado en diversas estancias y bellamente pavimentado en mosaicos y teselas blancas y negras con motivos geométricos complejos.
Horario de Visitas: De lunes a Viernes de 8:30 a 14:30 y Jueves de 16:30 a 19:30h de Octubre a Mayo.

Augusteum
Sede de un Colegio Augustal, donde se reunían los sacerdotes encargados del culto al emperador en la ciudad. S.I. d J.C.
Está situado dentro del plan arqueológico de la ciudad romana de Cartago Nova en la esquina suroriental de la plaza del Foro.
Al edificio romano se accede desde un pórtico tetrástilo que da paso a un vestíbulo pavimentado con losas cuadradas en damero en blanco y negro.


Desde dicha antesala se ingresa al aula central, cuyo pavimento aparece ricamente decorado con grandes losas rectangulares de mármol blanco veteado en azul de procedencia tunecina, bordeadas por listones de pórfido rojo de egipto (piedra emblemática que representa la sacralidad y la dignidad imperial) y “pavonezzetto” de origen turco, las paredes de esta estancia también estaban forradas con mármoles de diversas procedencias.

Cerro del Molinete

Antiguamente conocido como ARX ASDRUBALIS, esta colina se remonta al S. II a.C., En época romana se convirtió en la verdadera ACRÓPOLIS DE LA CIUDAD, punto más significativo de la religiosidad, economía y política de Carthago-Nova. En su cima se hallaban, al menos, dos templos de época republicana (S. II a.C.). Uno de ellos dedicado a la diosa siria Atargatis y, otro conocido como el Templo Negro. Toda la ladera sur de la colina se constituye en época romana como un importante centro monumental. En ésta se han hallado restos de columnatas y distintas estructuras romanas pertenecientes tanto a obras de carácter público como privado.

Columnata Romana

Su hallazgo se produjo, de forma casual al realizar unas obras de alcantarillado, en julio de 1957. Los trabajos de excavación realizados a raíz del hallazgo dieron como resultado la recuperación de ocho macizos de cimentación, con cuatro basas de columnas, alineadas en dirección norte-sur y que pertenecerían al pórtico de una gran edificación romana ubicada, probablemente, frente a la costa, que en aquella época se situaba en la línea que forman la calle Mayor y la Puerta de Murcia. Pórtico por el que se desarrollaría el tráfico peatonal, en tanto que el rodado lo haría por la
calzada asimismo encontrada en estas excavaciones y que está formada por grandes losas de piedra caliza negra veteada. El aspecto que presenta actualmente el yacimiento se debe a una restitución realizada en la época de su hallazgo..

Calzada Romana

El tramo de la calzada aquí conservado está construido a base de grandes losas de piedra caliza y formaría parte del Decumano Máximo -una de las principales arterias de cualquier ciudad romana que discurría en dirección este-oeste y pondría en comunicación la zona portuaria con la del Foro, que se hallaba en la actual plaza de San Francisco.
Junto al tramo de calzada, en su lado sur, se conservan los basamentos de una zona porticada que discurría junto a ella y que servía para el tránsito peatonal. En el lado norte, entre las estructuras excavadas, se puede ver el caldarium -piscina de agua caliente- de las termas que, en 1982 fueron encontradas en un solar de la vecina calle Honda.

Muralla Bizantina

El reciente descubrimiento del teatro romano, a escasa distancia de este yacimiento, ha fechado estos potentes muros entre los que había materiales de época bizantina.
A mediados del s. VI d. J.C. el dominio bizantino reactivó la ciudad y produjo reformas urbanas. Parte de los cimientos del pórtico que cercaban el jardín de acceso al teatro fueron reutilizados en las murallas de la ciudad bizantina. Actualmente, bajo la Sala Municipal de Exposiciones, existe esta curiosa superposición donde destacan los mosaicos romanos.


Teatro Romano

El teatro de Cartagena destaca sobre todo por la perfecta ejecución del proyecto arquitectónico, así como por la calidad y cantidad de algunos de los elementos ornamentales y por un completo programa epigráfico y ornamental que permiten fijar la fecha de construcción del edificio en los últimos años del siglo I antes de J.C.

La fachada escénica, levantada sobre un podium de casi dos metros y de casi 16 m. de altura, se articula en dos pisos mediante columnas rojizas apoyadas sobre basas doble áticas de mármol blanco y coronadas por capiteles corintios de este mismo material.


Estilísticamente, el conjunto de elementos arquitectónicos, basas, capiteles y cornisas, se vinculan directamente con prototipos de la arquitectura oficial de época proto y medio-augustea, donde son ampliamente utilizados en edificios promovidos o financiados por la casa imperial. Estos elementos son obra de un taller de procedencia itálica, muy probablemente romana, que reinterpreta las corrientes artísticas en boga en la propia metrópolis, en estos años de formación del lenguaje oficial augústeo.


Catedral Santa María la Vieja

Es considerada como una fundación del Apóstol Santiago hacia la segunda mitad del siglo I d.C. Los documentos acerca de la historia de la Catedral son más claros a partir de 1245, momento de la reconquista de la ciudad y restablecimiento del obispado en la persona de Fray Pedro Gallego. Es la etapa de construcción inicial del templo, cuyo desarrollo se vería modificado por el traslado de la sede a Murcia en 1291. Entre los años 1781 y 1816 la catedral sufrió diversos trabajos de consolidación de sus estructuras debido a la poca consistencia del terreno sobre el que se hallaba construida en parte. En septiembre de 1936 fue quemada por unas tropas republicanas que utilizaron sus locales como acuartelamiento.
Posteriormente, durante el transcurso de la Guerra Civil, se vio muy afectada por los bombardeos de la aviación del bando liderado por el General Franco, siendo ese el motivo del estado de ruina que presenta en la actualidad.


Castillo de la Concepción
Parque Torres

Ubicado sobre el cerro del mismo nombre, los primeros datos que conocemos de la existencia de una fortaleza en su cumbre parecen remontarse a época hispano-mulsumana. Fortaleza a la que parecen pertenecer algunos restos conservados en la parte posterior del Auditorio Municipal.

El castillo existente en la actualidad fue construido durante el reinado de Enrique II ( 1390-1406), empleándose para ello gran cantidad de elementos reaprovechados de construcciones romanas -sobre todo del paraje denominado de Antiguones y del Anfiteatro romano-, tales como pilastras, columnas y lápidas.



Anfiteatro
El anfiteatro romano es, junto con la Torreciega, el monumento cartagenero de la antigüedad más conocido y que mayor atención mereció entre los eruditos y estudiosos, ya que sus estructuras quedaron visibles hasta la construcción, entre 1853 y 1854, de la actual plaza de toros.
En la actualidad los restos del anfiteatro que pueden ser vistos son los existentes en los sectores sur-este y sur-oeste. Para su edificación, que se fecha sobre el año 70 d.C. se utilizaron un serie de contrafuertes de los que partían las bóvedas que sustentaban el graderío, en tanto que, en los tramos en que fue posible, éste se recortó sobre la roca del monte, completándose el resto del alzado con obra de mortero y piedra.


Torre Ciega
Este monumento sepulcral turriforme constituye el único resto monumental que ha llegado hasta nuestros días de la necrópolis romana que se situaba junto a la vía que desde Carthago Nova se dirigía hacia Tarragona por la costa. La llamada Torreciega es de planta cuadrangular y consta de un basamento formado por tres hiladas de sillares, rematando por una moldura, del cual arranca el cuerpo principal, que destaca por su revestimiento reticulado conseguido a base de pequeñas pirámides de piedra volcánica, procedente de los cabezos cercanos, que se clavaban en la masa de mortero, aún fresca, quedando a la vista tan sólo su base. Los ángulos de este cuerpo están reforzados por pequeños bloque bloques de piedra caliza, estando rematado por una moldura idéntica a la que corona el basamento.